Londres, Inglaterra - Diciembre de 2013
Quiero contarles mi historia. Nací en La Plata, Argentina. A los 6 años por cuestiones laborales de mi padre, mi familia y yo nos fuimos a vivir a Newtown, una pequeña villa de 10 mil habitantes al este de Gales. Allí pase toda mi infancia.
Siempre me ha gustado el fútbol y, un poco por ello y otro poco por insistencia de mi padre, a los 10 años fui a probar suerte al club de mi ciudad: el Newtown AFC. Contra todos los pronósticos quedé y pude jugar en el equipo juvenil. Año a año fui mejorando y esforzándome más y más en los entrenamientos. Tanto trabajo dio sus frutos y a los 18 años el entrenador de aquel entonces me llamó al primer equipo. No lo podía creer. Pero sucedió. Yo jugaba de defensor central o, como decían antes, de "6".
A lo largo de la temporada me fui haciendo un hueco en el equipo y logré la titularidad. Ese año, fútbolísticamente fue excelente, tanto para mi como para el club.
En el mercado invernal fiché por el Hibernian FC escocés. Fui titular indiscutido y tuvimos una temporada relativamente normal, pero una seguidilla de derrotas hicieron que el entrenador fuera cesado. En su lugar llego un inglés cuyo nombre no recuerdo. Y con el, también llegaron nuevos fichajes, por lo que la armonía en el vestuario y mi titularidad se fueron.
Me fui cedido al Derby County. Allí con 21 años, tuve una temporada regular. Pero en último partido del torneo (jugábamos contra el Charlton Athletic, si mal no recuerdo) fui a realizar una entrada, pero al hacer contacto con el adversario sentí un dolor horrible en la pierna derecha. Aún recuerdo que los médicos entraron a la cancha y me sacaron en camilla. Recuerdo la cara de preocupación de mi entrenador y de mis compañeros. Recuerdo como sufrí.
Me diagnosticaron rotura de total de ligamentos cruzados. Quise recuperarme pero no pude. Entrené y entrené pero nada cambio. Todo estaba dicho: tenía que retirarme del fútbol. Esa época fue la peor de mi vida. Por suerte, mi familia me contuvo y pude comenzar otra vida alejada del fútbol.
Quizás hubiera querido estudiar algo más relacionado con el fútbol, pero mi padre insistió en que estudiara ciencias sociales. En fin, 5 años más tarde me gradué como licenciado en economía. Pero, como soy bastante terco y seguía pensando en el fútbol , a los 37 años realicé un pequeño cursillo de manager. "Nada importante", pensaran. Pero este insignificante dato sera crucial en mi historia
Actualmente tengo 38 años, vivo en Londres y tengo una hermosa familia. El fútbol sigue siendo mi pasión y cuando puedo voy al Emirates Stadium a ver jugar a mi querido Arsenal. Pero como les dije, ese curso me cambió la vida: Me llamo Bruno Giglietti y seré manager del AFC Wimbledon.-